YA QUEDA MENOS

BIENVENIDOS

Hola a tod@s l@s q lean este humilde blog. Este ha sido creado para publicar, como su nombre indica, un sin fin de historias. Lo mas seguro es que no tengan relación entre sí, pero de lo que estamos seguras es que cada una de ellas estará hecha con el corazón, asi que esperamos que les guste. Un besazo de parte de Mandy y Sire

viernes, 7 de mayo de 2010

VIAJE A LA ETERNIDAD 4.- Viejas Costumbres




Mandy POV


Desde que habíamos llegado no habíamos parado un momento, nos habían preparado una fiesta de bienvenida que duró hasta altas horas de la madrugada, como solía pasar en mi urbanización. Apenas había tenido tiempo de hablar con mi amiga y conocer sus pensamientos sobre todo lo que estaba ocurriendo. En un momento que logramos charlar, le prometí que al día siguiente la llevaría a la playa a comer pescaito, y ella me tomó la palabra.

Por fin se marcharon los últimos invitados, que como no, fueron Beatriz y Carmen, las que por supuesto se habían apuntado a la comida del día siguiente.

Indiqué a Patty cual sería su habitación y donde podía tomar un baño. Cuando ella salió del baño, entré yo mientras ella acomodaba sus cosas en los cajones que mi hermana había dejado libres, porque aunque ya no viviera allí, su habitación seguía repleta de sus cosas. Cuando ambas estuvimos con los pijamas puestos acompañé a Patty a su habitación, esperé a que se acomodara en su nueva cama y le di las buenas noches.

-Buenas noches Patty, que descanses.

-Buenas noches Mandy. Te quiero.

Cerré la puerta y entré en mi habitación, todo estaba tal y como lo había dejado, los posters de los Back Street Boys seguían en el mismo lugar, el calendario del 2010 de Luna Nueva seguía en su sitio en el mismo mes donde lo había dejado, el plano de Nueva York, el corcho con las fotos, era como si el tiempo no hubiera pasado. Me recosté en mi cama, esa a la que tanto había echado de menos, mirando hacia el techo, pensando en todo lo que me había ocurrido durante el último año, y me di cuenta de que nada había sido un error, que por mucho que echara de menos todo esto, la decisión que había tomado hacía casi un año, no había sido para nada errónea.

Todo estaba saliendo a la perfección, tal y como lo había soñado. Mi familia había recibido con los brazos abiertos a mi amiga, nunca había dudado de que eso pasara, porque ella era simplemente adorable. Por primera vez en mucho tiempo estaba siendo completamente feliz.

De repente una sensación extraña invadió mi cuerpo, supongo que no estaba acostumbrado a tanta felicidad. Estaba acostumbrado a que cada vez que la vida me daba una oportunidad de ser plenamente feliz, siempre pasaba algo que hacía que todo a mi alrededor se derrumbara, y tuviera que reorganizar poco a poco mi corazón y mi mente.

-Pero esta vez no ocurrirá.-pensé en voz alta-Merezco que por una vez en la vida algo me salga bien.

Sumida en mis pensamientos, poco a poco fui cayendo en un sueño profundo. Me esperaba un día ajetreado al levantar.


A la mañana siguiente fui la última en levantarme, cuando subí a la cocina Patty ya estaba terminando de desayunar, teniendo una charla muy entretenida con mi madre y con mi hermana pequeña. Las observé durante un rato, ellas no se habían percatado de mi presencia.

-Buenos días.-dije para hacerme notar.

-Buenos días.-dijeron las tres al unisono.

-¿Cómo has dormido Mar?-me preguntó mi Iria, ella me llamaba así.

-De escándalo, echaba de menos mi cama y mi almohada, creo que me la llevaré en la maleta. Y tu Patty, ¿qué tal descansaste?

-Amiga, tu sabes que yo me duermo en el filo de una espada si hace falta, y mas con el cansancio con el que acabamos ayer.

-Me alegro de que así sea.

-Marina,-dijo mi madre-¿vas a desayunar?

-Tomaré solo un zumo, no tengo mucha hambre. Ademas, a la 1 y media hemos quedado con Beatriz y Carmen para ir a comer a la playa, quiero que Patty conozca mis viejas costumbres.

-Bueno, pues tendréis que daros prisa en arreglaros.-dijo señalando el viejo reloj de la cocina que en ese momento señalaba las 12 en punto.

-Dios mio, no me había fijado.-dije sobresaltada-Bueno Patty siento romperte la charla pero debemos arreglarnos.

-Allá vamos.-dijo mientras se levantaba de la mesa de un salto recogiendo su taza del café, ella también había decidido no desayunar.

Cuando llegué a mi habitación tenía un mensaje en el móvil de Carmen que decía:


Os esperamos en el quiosco del parquecillo tomándonos la primera. Un beso”


Era de costumbre en nuestro grupo de amigos tomarnos un par de cervezas antes de ir a comer a cualquier sitio, en mi caso me tomaba un par de tintos de verano fresquitos. Íbamos casi siempre a un quiosquillo que habían montado en el parque de Huelin hacía unos años, el dueño ya nos conocía y casi siempre nos invitaba a un par de rondas.

Nos arreglamos todo lo rápido que pudimos y nos pusimos de camino a mi antiguo barrio. Hacía un día estupendo, el sol brillaba en el cielo, ni una sola nube lo cubría, y la temperatura era la idónea para pasar un día de escándalo en la playa. Sólo habían unos veinte minutos de camino pero hablamos y planeamos un montón de cosas.

-Amiga.-me dijo Patty suavemente-¿Te cuento un secreto?

-Dime Patty.

-Bueno...-dudo al hablar-Es que resulta que...

-¿Quieres escupir ya lo que me quieres decir amiga?-le apremié.

-Bueno que nunca he visto el mar, y estoy super emocionada de que por fin lo voy a ver. No me lo puedo creer. Y todo esto es gracias a ti. Muchas gracias MandyLaut.-así es como me solía llamar.

-Amiga!Nunca me habías dicho que no habías visto la playa!Bueno, no son como las playas de tu país pero bueno están pasables.

Conforme nos acercábamos a la playa, Patty no paraba de mirar a un lado y a otro, mientras yo le contaba alguna que otra anécdota de mis paseos por la playa con Carmen por la noche.

-Cuando veas a Carmen le preguntas por el achucheitor.-le dije mientras reía recordando aquella noche.

-Lo haré te lo aseguro.

Cuando llegamos Beatriz y Carmen nos recibieron entre enormes carcajadas.

-Seguro que ya han hecho de las suyas.-le susurre a mi amiga.

Cuando Juan, el dueño del quiosco me vio de llegar se sorprendió y se alegró muchísimo de verme. Me estuvo haciendo un interrogatorio sobre como me había ido en mi estancia en México, y nos invitó a la primera ronda. Entre risas y diversión nos tomamos las tapitas correspondientes al aperitivo de la comida, y nos dirigimos hacia “El Corral de la Pacheca”, que es el sitio donde habíamos decidido ir, dando un paseo por la orilla de la playa, cosa que a Patty le encantó. Por el camino nos hicimos un millón de fotos saltando y jugando con la arena. Se la veía feliz, no paraba de sonreír, me encantaba verla así.



martes, 27 de abril de 2010

VIAJE A LA ETERNIDAD 3.-La Llegada





Patty POV


Yo era la primera vez que hacía un vuelo tan largo, estaba algo nerviosa pero no tanto como creía que iba a estarlo. Cuando despegamos Mandy cerró los ojos con fuerza mientras me apretaba la mano con fuerza, como si nunca quisiera soltarla.

-¿Que haces?-le pregunté.

-Pido un deseo.

-¿Se puede saber qué?-quise averiguar.

-Si te lo digo, nunca se cumplirá.

-Una vez me dijeron que hay que tener cuidado con lo que se desea, nunca sabemos de que forma se hará realidad.-le dije sonriente.

Volví la vista para mirar por la ventanilla del avión observando como deja atrás mi país. Un sentimiento de tristeza se adueño de mi corazón e hizo que se reflejara en mi mirada, pero mi amiga como siempre supo decir las palabras adecuadas para devolverme la sonrisa.

-No estés triste, en dos semanas estaremos de vuelta.

Fue un viaje sin turbulencias, aunque algo pesado por las diez horas de vuelo. Cuando recogimos nuestro equipaje fuimos hacia el metro, también era la primera vez que tomaba el metro, así que me fié de mi amiga para que me guiara, pero no recordaba que ella solía perderse a menudo, en uno de los enlaces nos equivocamos de dirección y tuvimos que bajar y volver a subir en la dirección correcta. Aunque este pequeño incidente hizo que pudiera conocer al primer miembro de la familia de Mandy, a su primo de Galicia que también volvía de un viaje de negocios.

Cuando llegamos a la estación de tren y buscamos nuestro anden, nos sentamos a tomar un refrigerio. Ya había conocido a un miembro de su familia, que por cierto me había simpatizado bastante, pero eso no hacía que dejara de preocuparme el resto, y no paraba de darle vueltas a la cabeza con ese tema. Se lo dije a mi amiga que me preocupaba en exceso lo que su familia opinara de mi, no sabía si iba a ser bienvenida en su entorno, y eso me entristecía sumamente. Ella me hizo callar de inmediato cuando de mi boca comenzaron a salir incoherencias como solía hacer a menudo cuando algo me preocupaba.

-Shhh. Patty, eres una de las mejores personas que he conocido nunca. Ellos saben lo importante que eres para mi, y todo lo que has hecho por mi y para que yo estuviera bien en mi nuevo hogar. Ellos te aprecian sin ni siquiera conocerte. Ademas es imposible no quererte, simplemente eres tu, eres Patty.

-Muchas gracias amiga.

Me abracé a mi amiga con fuerza y las lagrimas comenzaron a salir por mis ojos, y ella me acompañó con esas lagrimas de alegría. Eramos felices siendo amigas, el destino nos había unido, y desde aquel día que por casualidad ella conoció a City en el blog y esta nos presentó supe que sería una amistad para siempre, la cual se confirmó cuando ella aceptó el traslado a mi país.

Minutos después la megafonía de la estación sonó.

AVE con destino Málaga hará su salida desde el andén 26 en quince minutos”

Mi cuerpo seguía tembloroso, pese a las palabras de mi amiga, colocamos nuestro equipaje y nos acomodamos en nuestro asientos. Conforme nos acercábamos a Málaga la sonrisa de Mandy era mas y mas grande. En algunas ocasiones la vi de cerrar los ojos e inspirar, igual que hacía cada vez que recordaba su ciudad, decía que siempre recordaría ese olor a mar tan característico de su Málaga. Ella siempre decía que nunca le habían gustado las playas de Málaga y mucho menos desde que conoció hacía unos años las playas del Caribe, pero que sin embargo ya comenzaba a echarlas de menos.

Cuando llegamos a la estación de Málaga y nos dirigimos a coger nuestro equipaje, me tembló tanto el cuerpo que casi me cae la maleta encima de los pies. Mi amiga me abrazó para volver a tranquilizarme.

-Todo saldrá bien amiga.-me susurró al oído.

Bajamos del tren y ella comenzó a buscar entre el gentío alguna cara conocida, yo los había visto en fotos así que también intentaba buscar algún rostro conocido. Pasaron un par de minutos y no veíamos a nadie, ella se volvió hacia mi algo preocupada cuando de repente oímos un alborto de gente que se acercaba a donde estábamos paradas. No logré reconocer a nadie, solo vi un cartel enorme que ponía: BIENVENIDA A CASA, y vi como Mandy soltaba sus cosas y corría hacia ellos para abrazarlos uno a uno.

Observé detenidamente como mi amiga saludaba y abrazaba uno a uno a las personas que allí se concentraban. Pude reconocer a su mama y a su papa, y poco mas porque todos se agolpaban encima de ella, se veía que la querían mucho.

Allí estaba yo, observando aquella escena, pero un poco apartada de todo. Parecía que yo no existía, me sentía un tanto excluida, nadie se había percatado de mi presencia, aunque en parte lo entendía, si yo estuviera sin ver a Mandy tanto tiempo también olvidaría todo lo que hubiera a mi alrededor.

Solté mi equipaje en el suelo esperando a que terminaran su recibimiento cuando algo tiró de mi pantalón, miré hacia abajo y lo vi.

-Hola, ¿tu eres Patty?-me dijo con ojitos tiernos un pequeño que apenas levantaba un palmo del suelo.

-Si.-me agaché para quedar a su altura-¿Tu quién eres?-sabía perfectamente quien era porque Mandy me había enseñado mil y una fotos de su sobrino.

-Yo soy Antonio.-me dijo con voz dulce-Soy el sobrino de la tita Marina.-así se llamaba realmente Mandy-¿Tu vas a ser mi nueva tita?

-Pues si tu quieres ser mi sobrino, yo seré la tita Patty.

Sonrió de oreja a oreja y salió corriendo hacia donde se encontraba el resto.

-Mami, Mami!!-le gritó a su madre que aun abrazaba a Mandy.

-Dime Antonio.

-Tengo una nueva tita, ¿quieres que te la presente?

Las palabras de mi nuevo sobrino hicieron que una felicidad creciera dentro de mi. Pero aun quedaban muchos por conocer, y me quedaba poco para conocerlos a todos.

-Hola Patty, soy Ana Pilar.-me dijo dándome un enorme abrazo-Por fin te conozco en persona, tenía unas ganas tremendas.

-Lo mismo digo Ana.-le dije devolviendole el abrazo.

-Te presento a tu otra sobrina.-dijo dejando paso a una niña guapísima, que también reconocí por las fotos que Mandy siempre me enseñaba-Esta es mi hija Ana María.

-Hola tita Patty.-dijo alegremente mientras se acercaba para darme un beso.

-Hola Anita.-así solía llamarla siempre que hablábamos por el messenger.

Cuando alcé la vista después de besarla vi que todos hacían cola para conocerme. Mandy me los presentó uno a uno, primero sus padres y sus hermanos, los cuales me recibieron super bien. Después a sus amigas Caro, Miriam, Cintia, Beatriz, Carmen, Loli, Rocio, y también a sus amigos Rentero, Benji, Juani, Jose Carlos, Joselito... Todos me recibieron con el mismo entusiasmo y cariño, me sentí querida por todos y cada uno de los que allí se encontraban, estaba como en casa.

-¿Ves como todos te iban a adorar?-me susurró mi amiga al oído.

-Muchísimas gracias amiga, nunca olvidaré este viaje.

Nos abrazamos y nos dirigimos al aparcamiento. Cual fue la sorpresa que allí esperaba aparcado su coche, ese que tanto echaba de menos, su chiquito como ella lo solía llamar, aunque desde que ella se había marchado lo usaba su hermana pequeña Iria. Por supuesto fue ella la que condujo hasta su casa.

-¡Como te he echado de menos chiquito!-decía mientras se colocaba en su asiento.

Con nosotras vinieron Iria y Javier, el hermano pequeño de Mandy, que me hizo mil y una preguntas sobre mi país durante el camino. Detrás nuestra iba todo una flota de coches que se dirigía hacia su casa para celebrar una fiesta de bienvenida con todos los vecinos, el el jardín de su casa haciendo una barbacoa, como era tradicional ya en su barrio.

Todo estaba saliendo perfecto, su familia y amigos me habían aceptado, y yo era completamente feliz.

-¿En que piensas amiga?-me preguntó Mandy cuando me vio sumamente callada, algo que no era normal en mi.

-En que todo es perfecto, y que ojalá todo nuestro viaje sea tan maravilloso como hasta ahora. Ah, y que tengo ganas de que me enseñes esas playas de las que tanto has hablado.

-Mañana mismo te llevaré a dar un paseo a tomar pescaito a un chiringuito en la playa.-me prometió mientras paraba el coche.-Mira esta es mi casa.

Las luces estaban encendidas y la música ya estaba puesta, y un olor a barbacoa llegaba hasta nosotros, los vecinos ya habían preparado todo para nuestra llegada. La velada fue fantástica en todos los sentidos, la comida buenísima, el ambiente fascinante y la gente increíblemente agradable.

Estábamos agotadas por el viaje pero a penas lo notamos hasta que se fue el último invitado y nos quedamos Mandy, su familia y yo. Cuando ya no podíamos mas, nos bañamos y nos fuimos para cama, yo dormiría en el cuarto que había pertenecido a Arantxa, la hermana mayor de Mandy, que ya no vivía con ellos. Mi amiga esperó a que yo me acomodara del todo en la cama para irse a su habitación.

-Buenas noches Patty, que descanses.

-Buenas noches Mandy. Te quiero.-le contesté.

Apagó la luz y cerró la puerta tras de si. En pocos minutos Morfeo, al que tanto amaba, me acogió en su seno, para sumirme en un placentero sueño.


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lunes, 5 de abril de 2010

VIAJE A LA ETERNIDAD 2.- De Vuelta al Hogar




Mandy POV



Allí estaba yo, junto a mi gran amiga Patty, atravesando el pasillo que nos llevaba al avión que me llevaría de regreso a mi casa, bueno a lo que había sido mi casa, a España, a MI MALAGA.

Málaga, esa fue la ciudad que me vio nacer, la que me vio crecer, en la que había pasado toda mi vida, hasta que me propusieron ese traslado a México. Mi vida necesitaba un cambio radical, necesitaba hacer algo con mi vida, darle un sentido, y creo que aquello encendió la lucecita que me hacía falta.

Echaba de menos todo lo que había dejado allí, mi familia, mis amigos...Yo siempre había sido una persona que necesitaba muestras de cariño constantemente, por eso creo que nunca hubiera aceptado ese traslado de no haber conocido a mis niñas del blog, como yo las llamaba, ellas me daban todo ese cariño que a mi me hacía falta, aunque no a todas las tenía igual de cerca que a Patty.

-¿En que piensas amiga?-preguntó Patty, haciendo que me sobresaltara.

-En que doy gracias cada día por haberos conocido.-le contesté besándola en la mejilla y pasando mi brazo sobre sus hombros recostando mi cabeza sobre la suya, mientras una lagrima se escapaba de mis ojos.

Nos acomodamos en nuestros asientos con la sonrisa desbordando en nuestro rostro. Comenzábamos un viaje, nuestro viaje, con el que tanto habíamos soñado, y lo hacíamos juntas. Cerré los ojos con fuerza, mientras nuestro avión despegaba, y deseé que todo fuera bien y que pudiéramos hacer viajes como este durante mucho tiempo, y que para toda la eternidad ella siguiera siendo mi amiga.

-¿Que haces?-me preguntó Patty.

-Pido un deseo.

-¿Se puede saber qué?-quiso averiguar mi amiga.

-Si te lo digo, nunca se cumplirá.

-Una vez me dijeron que hay que tener cuidado con lo que se desea, nunca sabemos de que forma se hará realidad.-sonrió ampliamente y miró por la ventanilla con tristeza por lo que dejaba atrás.

-No estés triste.-le animé-En dos semanas estaremos de vuelta.


El vuelo fue tranquilo, largo, pero tranquilo. Ya no recordaba lo incomodo que era pasar diez horas metida en un avión.

Estaba nerviosa, ya estaba en España, aunque aun estábamos en Madrid, aun nos quedaba el trayecto hasta Málaga, para lo que nos teníamos que dirigir hacia la estación de tren para coger el AVE hasta mi ciudad natal.

Recogimos las maletas y nos apresuramos a coger el metro, íbamos con tiempo de sobra, pero con mi tendencia a perderme hasta en mi propia casa mas nos valía ir prevenidas.

Llegamos a Atocha casi sin incidentes, bueno excepto por el lapsus que habíamos tenido al coger uno de los enlaces en el metro en dirección contraria a la adecuada. Pero bueno, casualidades del destino, por ese equivoco nos habíamos encontrado a mi primo que también volvía de viaje de negocios. Buscamos el anden de donde salía nuestro tren, aunque aun quedaba una hora y media para que partiera. Nos sentamos en una de las cafeterías de la estación a tomar algo mientras esperábamos.

-Mandy, estoy un poco nerviosa.-me dijo mi amiga.

-¿Porque amiga?

-Es que...-dudó un poco-Es que no se si le gustaré a tus padres, a tus amigos, a lo mejor no les caigo bien, a lo mejor piensan mal sobre mi, a lo mejor...

-Shhh.-la interrumpí-No digas tonterías Ana Patricia Mendoza Rodríguez.

-Pero...-quiso continuar pero la volví a interrumpir.

-Shhh. Patty, eres una de las mejores personas que he conocido nunca. Ellos saben lo importante que eres para mi, y todo lo que has hecho por mi y para que yo estuviera bien en mi nuevo hogar. Ellos te aprecian sin ni siquiera conocerte. Ademas es imposible no quererte, simplemente eres tu, eres Patty.

-Muchas gracias amiga.-me abrazó.

Una lagrima cayó por las mejillas de mi amiga, cosa que hizo que yo también soltara alguna que otra lagrimita.

La megafonía de la estación anunció que nuestro tren partiría en veinte minutos y nuestros cuerpos temblaron por un escalofrío que los recorrió.

Nos subimos al tren, buscamos nuestros asientos y nos acoplamos en ellos. Solo dos horas y media nos separaban de mi Málaga, y eso me hacía la mujer mas feliz del mundo en ese momento. A mi mente vino el recuerdo de cuando me marché hacia ya casi un año, de como me despedía de mi ciudad con lagrimas en los ojos, dejando atrás su olor a mar, cerré los ojos y vino a mi mente ese olor, que me hizo suspirar, por mucho tiempo que pasara, siempre sería de allí, siempre sería Malagueña, siempre sería una Boquerona de pura cepa.



Cuando vi que entrabamos en la provincia de Málaga, algo vibró dentro de mi, tenía unas ganas inmensas de volver a ver el cielo de mi ciudad, de volver a ver sus playas, a las que tanto siempre había criticado, pero que tanto echaba de menos. Deseaba volver a pasear por sus calles siempre repletas de gente, volver a ver esa Calle Larios, ese Paseo Marítimo, y quien me iba a decir, deseaba volver a ver ese cartel que indicaba la llegada a mi pueblo. Lo echaba todo de menos, y me quedaba realmente muy poquito para volver a disfrutar de todo ello.

Llegamos a la estación de tren María Zambrano, en el centro de mi ciudad. Noté a Patty algo temblorosa al coger su equipaje, me acerque a ella y la volví a abrazar.

-Todo saldrá bien amiga.-le susurré al oído.

Bajamos del tren y miré a un lado y a otro, buscando a mi madre, que era la que había quedado en recogernos. Busque entre la muchedumbre de gente que había y no la vi, ni a ella ni a ningún conocido. Tengo que reconocer que una gran tristeza se adueñó de mi corazón en ese momento. Me giré para mirar a mi amiga que iba detrás mio y de pronto escuché un gran jaleo que se acercaba a donde nos encontrábamos, me volví y allí estaban todas las personas que tanto había echado de menos. Estaba mi madre, mi padre, mis hermanos, Ana Pilar con mis sobrinos, mis tíos y todos mis amigos, Carmen, Beatriz, Lorchi, Miriam, Caro, Cintia...No daba crédito a lo que estaba viendo, tenían un cartel enorme donde ponía: BIENVENIDA A CASA!! Solté todo lo que tenía en las manos y corrí hacia ellos para hacer lo que hacía mucho que tenía ganas de hacer, abrazarlos a todos y cada uno de ellos.



lunes, 22 de marzo de 2010

VIAJE A LA ETERNIDAD 1.- Los Planes



Esta historia la escribo en honor a mi gran amiga Patty, ella me la pidió y con gusto se la brindo. Espero que os guste. Patty he tardado pero aqui tienes el primer capitulo de tu historia, espero no defraudarte. Un besazooo. Te quierooo



Corría la primavera del año 2011 cuando mi amiga y yo estábamos planeando las vacaciones para aquella primavera. Habíamos tenido toda la suerte del mundo cuando a Mandy la habían mandado desde España para ayudar a abrir una nueva plataforma de su empresa aquí en Mexico, a tan solo unos kilómetros de mi ciudad. Ella me había conseguido un puesto de trabajo en su empresa y por fin pude ahorrar algo de dinero para poder ir a un lugar que desde pequeña había querido ir, ese lugar era Italia. Mandy constantemente me decía que me iba a encantar, ella ya lo conocía porque tubo la oportunidad de ir de viaje de fin de estudios cuando acabó el instituto, pero desde entonces había soñado con volver, porque le quedaron muchísimas cosas por visitar.

Estuvimos durante días buscando ofertas de viajes y itinerarios para realizar. Al final nos decidimos por el que empezaba por Milán, seguía por Verona, ciudad de los amantes Romeo y Julieta, después Venecia, luego Florencia, Pisa y por último Roma. Estaba que no cabía en mi de felicidad, iba a todos lados sonriendo, e incluso algún que otro cliente me decía que se me notaba la felicidad en la voz, en mi forma de hablar y expresarme. Era 20 de Marzo y aun quedaban exactamente 1 meses para nuestra partida hacia ese maravilloso mundo. Ansiaba ver la Plaza del Duomo de Milán, la Catedral de Florencia, el balcón de Romeo y Julieta, la Plaza de San Marcos en Venecia, la torre inclinada de Pisa, la Fontana de Trevi en Roma...

Cada día después del trabajo me plantaba delante del ordenador buscando información sobre sitios de interés y también encontré una pagina web donde enseñaban a hablar Italiano. Mandy y yo nos habíamos ido a vivir juntas así que ella también cuando llegaba de trabajar poco después que yo se me unía y empezaba a contarme recuerdos de aquel viaje tan maravilloso.

-En serio, dicen que Roma es la ciudad mas bonita de Italia, pero yo sin duda me quedaba con Florencia.-me relataba-Bueno eso sin contar Venecia, que cuando yo estuve era época de carnavales y puedo asegurar que es lo mas bonito que he podido ver nunca. Tanto me enamoró esa ciudad que lloré cuando me tuve que alejar de ella.

Yo la miraba entusiasmada, prestando atención a cada detalle de su relato. Le hacía una y mil preguntas que ella siempre respondía gustosa. Algunas eran estúpidas como ¿en Milán es donde se fabrican las gomas de borrar? O ¿es verdad que tienes que pagar por ir al baño? Ella se reía con algunas de mis preguntas pero nunca dejaba de contestarlas.

-¿Cual era la leyenda que me comentaste sobre la Fontana de Trevi?-pregunté aun mirándola embobada.

-Pues cuenta la leyenda que tienes que arrojar tres monedas hacia la Fontana vuelta de espaldas, y con cada moneda pedir un deseo, y que el último de esos deseo tiene que ser el de volver a Roma. Yo lo pedí y si nada cambia, en un mes y una semana estaré sentada tomando un capuccino en la Piazza Navona, que es una de las muchas cosas que me quedaron por ver.

-Seguro que si amiga.-le dije eso y la abracé.

Eramos las mejores amigas que podían existir, estábamos muy conectadas, a veces nos decían incluso si eramos hermanas, y aunque no lo eramos de sangre, yo la consideraba hermana de corazón. Desde que nos conocimos en enero de 2010, cuando nos presento Citlally, eramos uña y carne. Hablábamos todos los días por el messenger, y cuando no coincidíamos nos poníamos super tristes, pero no solo con ella, si no con todas nuestras amigososas, en cuanto estaba dos días sin poder conectarme, por que siempre tenía tarea pendiente, las echaba muchísimo de menos. Por eso cuando le propusieron el traslado a Mexico no se lo pensó dos veces y aceptó la oferta.

Los días pasaban extremadamente lentos, y aun quedaban dos semanas para el comienzo de nuestro viaje. Ya habíamos hecho todas las compras necesarias para llevarnos al viaje. Mandy odiaba ir de compras, pero yo la arrastraba con ayuda de City, que había venido a hacernos una visita antes de que marcháramos.

Pasó una semana mas y teníamos los nervios a flor de piel, quedaba solo una semana para el viaje de nuestras vidas, Italia nos esperaba.

-Patty, me alegro un montón de hacer este viaje contigo.-me dijo mi amiga el viernes por la noche, mientras nos arreglábamos para dar una vuelta e ir al cine.

-Lo mismo digo Mandy.-le contesté.

-Desde que todas vosotras aparecisteis en mi vida, todo cambió. Nunca pensé que sería capaz de abandonar mi país, dejar lejos a mi familia y amigos, y aquí me tienes a 10000 km de todo lo que era hace menos de un año, pero siendo la mujer mas feliz del planeta. A veces echo de menos mi gente, mi Málaga, pero entonces vienes tu y haces que todo sea mas llevadero. Muchas gracias por todo lo que haces día a día por mi. Te quiero mucho Patty.

Comencé a llorar con sus palabras, ella había sacrificado mucho en su vida, y por fin era feliz, aunque sabía que echaba de menos su tierra. La abracé con fuerza y ella también comenzó a llorar, entonces una bombillita se me encendió en la cabeza.

-Mandy, ¿que te parece si antes de Italia nos pasamos por España y visitamos tu Málaga?

-No se Patty, ya lo tenemos todo organizado.-me dijo mi amiga.

-A ver, realmente nosotras el lunes ya estamos de vacaciones, así que lo único que tendríamos que hacer sería cambiar los billetes para que el vuelo a Italia saliera desde Málaga, y sacar un billete nuevo para España. Podemos irnos mañana mismo si hubiera vuelo.

-Esto es una locura ¿lo sabes?

Buscamos en Internet el vuelo para España y modificamos la reserva que ya teníamos hecha. Tuvimos suerte porque encontramos una oferta de un vuelo de ultima hora que nos salió super barato. Dejamos de arreglarnos para salir y comenzamos a hacer las maletas, el vuelo salía a primera hora de la mañana hacia España.

España, era otro de los lugares que siempre había soñado con conocer, como no se me había ocurrido antes lo de hacer la escala en el país de mi amiga. Mandy corría de un lado a otro de la casa, cogiendo cosas de aquí y de allí, se la veía nerviosa y super emocionada. Por fin desde hacía nueve meses iba a volver a ver a su familia y amigos. Ella constantemente me hablaba de sus hermanos, de sus padres, de sus sobrinos, sus amigos...

No dormimos en toda la noche, entre haciendo maletas y hablando de todo lo que haríamos en España. A las 6:00 A.M estábamos en el aeropuerto, esperando nuestro avión.

-¿Estas nerviosa amiga?-me dijo Mandy al ver que me mordía las uñas cuando caminábamos por el pasillo hacia el interior del avión.

-Un poco. Es la primera vez que voy a montar en avión, y vamos a recorrer 10000 km, casi doce horas de vuelo.

-No es para tanto, seguro todo irá bien.-me tranquilizó.

-Seguro que si amiga, sobre todo porque lo haré a tu lado.-nos cogimos las manos y nos sentamos en nuestros asientos.

Ese sábado 16 de Abril de 2011 comenzó, sin ni siquiera imaginarlo, mi viaje a la eternidad.




UNA VIDA DIFERENTE 5.- Una Nueva Familia



Aqui os dejo el último capitulo de la primera historia publicada en nuestro blog. Esperamos que os haya gustado, y que os gusten las que vienen en el futuro. Un beso a todos nuestros lectores.




Al día siguiente me levante y para resarcirla un poco le estuve ayudando en la cocina, por la tarde noche comenzaron a llegar los invitados y a eso de las nueve ya estábamos cenando todos juntos. Durante la cena estuvieron contando chistes, anécdotas y lo típico que se suele contar cuando se reúnen las familias, mi madre sonreía pero al mirarla a los ojos me daba cuenta de que era solo de cara a la gente que por dentro tenia una pena con la que no podía mas. Una vez hubimos terminado de cenar, todos ayudamos a recoger la mesa y colocar los turrones, mantecados, chocolatinas, frutos secos y demás porquerías que habíamos comprado, acompañados de licores,whisky, Ron y por supuesto varias botellas de sidra y champan para realizar el brindis.

En ese momento sonó el timbre de la puerta y mi madre me pidió que fuera a abrir y me dijo que serían los vecinos que venían a tomarse una copa y a brindar con nosotros. Yo me apresuré a abrir y al hacerlo me quede completamente paralizada, era él que venia a hablar con mi madre, me quede tan atontada que no atinaba ni ha hablar, él se echo a reír y me pidió que por favor le dijera a mi madre que saliera pero que no le dijera que era él que quería darle una sorpresa.

Yo entré en casa y le dije a mi madre que era uno de los vecinos que venia a protestar porque estábamos haciendo mucho ruido, mi madre se dispuso a salir hecha una fiera, recuerdo que pensé: menos mal que realmente no son vecinos peleones si no......no se lo que hubiera pasado.

Nada mas salio mi madre yo corrí a donde estaban sentadas mi abuela y mi tía para avisarlas, mi abuela nos dijo que no espiáramos que era de mala educación, aun así le picó la curiosidad y se pego a la ventana la primera. Durante un instante mi madre se paralizó, como estaba de espaldas no pudimos ver la expresión de su cara, pero pasado unos segundos él le dijo algo y ella echo a correr y se abrazaron, estuvieron un rato hablando fuera hasta que me tía se acercó a la puerta y les dijo:

--¿Que, entráis y brindamos o brindamos sin vosotros? Porque yo tengo ahí a mi amigo Martín esperándome que ha venido con su colega Barceló.

Al principio el estuvo reacio de hacerlo supongo que le daría apuro pasar con toda la familia, así que viendo que declinaba la invitación salí y le pedí que pasara con nosotros , al final conseguimos convencerlo, cuando entró prácticamente arrastrado por mi tía, mi madre me paro en la puerta me abrazó y me dijo al oído:

-Gracias mi vida , te quiero.

Ya no estaba triste, otra vez sonreía, eso me hizo sentir la mas feliz del mundo, a su vez me hizo comprender que mi madre nos quería a mi hermano y a mi tanto como para dejar de lado su propia felicidad por nosotros.

A partir de ahí ese hombre que no podía ni ver al principio, empezó a frecuentar mas mi casa, empezamos a salir en familia, a hacer cosas juntos.... Hasta que un día mi madre y el nos sentaron a mi hermano y a mi en el sofá y nos contaron que habían decidido ser una familia de verdad contrayendo matrimonio, siempre y cuando nosotros le diéramos nuestra aprobación yo no pude evitar empezar a llorar y él me dijo directamente:

-Si no estas preparada para el cambio no hay problema, podemos esperar.

Entonces me abracé a él y a mi madre y les pedí perdón por haber sido tan egoísta, y les hice saber que si lloraba era de felicidad, ya que me había dado cuenta de cuanto se querían y a su vez nos querían y protegían a nosotros .

El día de la boda mi madre estaba guapísima había escogido un vestido entallado muy simple, liso en color crudo, tan solo llevaba en la cintura un pequeño detalle de pedrería imitando la forma de una rosa abierta, llevaba el pelo rizado en un semi recogido adornado con unos brillantes pequeñitos con forma también de flor y el velo que le colgaba hasta la cintura.

Cuando la vi pensé que tenía la madre mas guapa del mundo y que tenia suerte por tenerla, ya había comprendido que pasara lo que pasara mi madre siempre estaría ahí para cuando la necesitáramos, ademas ahora también lo teníamos a él para protegernos, cuidarnos y mimarnos.

Ya han pasado los años tanto mi hermano como yo tenemos ya nuestras propias familias y cada día doy gracias a Dios y a mi tía por haberme abierto los ojos aquel día, dándonos así la oportunidad de haber podido crecer al lado de mi madre y de el que hoy en día estoy orgullosa de llamar mi padre, siempre recordaré el día que me llevo del brazo al altar y antes de llegar me susurro al oído con lagrimas en los ojos :

-Estoy muy orgulloso de ver en la mujer que te has convertido, te quiero vida mía.

Yo se que si hoy en día somos las personas que somos mi hermano y yo a sido gracias a la educación y el cariño que nos han dado siempre mis padres .

Así que lo que quiero que sepáis al leer este relato es que como ya sabéis que dice el refrán, madre no hay mas que una, eso es una gran verdad, pero también puedo decir en mi caso que padre no hay mas que uno y el mio es ese hombre que no podía ni ver cuando conocí y que con los años a llegado a ser tan importante en mi vida como mi propia madre.





Fin


viernes, 12 de marzo de 2010

UNA VIDA DIFERENTE 4.- Descubrimientos





Tenía un nudo en el estomago, yo siempre me había llevado muy bien con mi tía pero lo cierto es que tenia un carácter bastante malo y cuando se enfadaba había que temerla.

A mi madre le dije que iba a llevarme al cine y procure estar preparada para nada mas llegara salir huyendo para que no le diera tiempo a entrar en casa y así lo hice.

Cuando me monte en el coche mi tía estaba muy enojada hasta el punto de que yo le hablaba y ni siquiera me contestaba, arranco el coche y tomó dirección a Málaga.

Al llegar a la altura de un bar aparco y me hizo bajar, yo pensé que íbamos a entrar a tomar algo pero en su lugar mi tía me hizo asomarme a la ventana y lo que vi me hizo llorar, allí estaba mi padre, borracho como una cuba y gritando a diestro y siniestro hasta el punto que el camarero le estaba advirtiendo que si seguía con esa conducta no tendría mas remedio que echarlo del local.

Yo no entendía porque me había llevado a ver aquello, mi madre nunca nos había hablado mucho de mi padre y dentro de los recuerdos que yo tenia y lo que ella nos había contado a mi hermano y a mi, nunca había salido a relucir que mi padre fuera de esa manera .

Mi tía me hizo volver a subir al coche y cuando estuvimos dentro me dijo:

-Sobrina nunca pensé que llegaría el día que tuviera que avergonzarme de tu conducta.

Me quede helada, no se que me dolió mas si ver a mi padre en ese estado de embriaguez o que ella me dijera esas palabras.

A continuación me contó la vida y milagros de lo que había sido la vida de mi madre al lado de mi padre. Me contó que desde que yo nací intento por todos los medios que mi padre cambiara y que la relación saliera adelante, que se trago su orgullo muchas veces e incluso se dejo pisotear por él hasta el punto de llegar a pensar que no valía nada, hasta que un día en una de sus borracheras formo una pelea y en uno de sus aspavientos lanzó un vaso que por desgracia fue a estrellarse contra la cuna de mi hermano y que en ese mismo momento mi madre lo echo de casa.

Después de eso mi madre se quedó sola, sin trabajo y con dos niños pequeños. Según me relato lo paso muy mal, tuvo que estar dependiendo de que le ayudaran para todo, para quedarse con nosotros para poder ir a trabajar, para que le prestaran dinero cuando el sueldo no le llegaba, incluso me dijo que tuvo que llegar a denunciar a mi padre para que le pasara nuestra manutención y que el para hacerle daño exigió a cambio de la manutención el poder vernos un fin de semana si otro no.

También me dijo que cada vez que mi padre nos llevaba con el, ella y mi madre cogían el coche y se dedicaban a recorrer todos los bares en los que solía estar porque les daba miedo que se emborrachara y nos pasara algo.

Después de relatarme todo acabo sentenciando.

-Pero niña ¿tu sabes todas las lagrimas que ha derramado tu madre en esta vida para manteneros al margen de todo y que pudierais ser felices? ¿Tu sabes cuantas horas extra a trabajado para que pudierais tener todo lo que queríais?¿De donde piensas que salieron vuestras ropas, vuestras videoconsolas, todo?¿Sabias que para celebrar tu noveno cumpleaños en burger king como tu querías porque todas las niñas lo celebraban allí ella tuvo que trabajar 36 horas seguidas? ¿Y ahora que ?¿Así se lo pagas? Ahora que que por fin las cosas le van bien y ha encontrado a una persona que la quiere y la respeta, vas tu con tu egoísmo y la apartas de él ¿Qué pasa, que tu madre no tiene derecho a ser feliz? Es que no te entiendo.

Yo entendía pero no llegaba a comprender por que tenia la culpa de que ella no pudiera ser feliz, yo nunca le había dicho que no estuviera con esa persona y así se lo hice saber a mi tía.

Ella dio un suspiro de desesperación y me dijo ¿recuerdas la noche que estuvimos cenando todos en casa ?¿Recuerdas que le dijiste a la mañana siguiente?

En ese momento empece a comprenderlo todo.

-¿No te das cuenta que tu madre piensa que te va ha hacer daño si esta con él? Por eso se niega a verlo, lo esta pasando muy mal, de veras quiere a esa persona pero como ella misma dice: donde os ponéis vosotros no se pone nadie.

Después de decirme esto arranco el coche y me llevo a casa sin volver a abrir la boca en todo el camino.

Cuando llegamos aparco, me acompañó a casa y me dio las buenas noches sin mediar ni una palabra mas.

No recuerdo haberme sentido peor nunca, cuando llegue a casa corrí a hablar con mi madre para pedirle perdón y decirle que su amigo me caía bien y que no me importaría que entrara en mi vida. A mi madre se le saltaron las lagrimas y me dijo que no me preocupara por eso, que ya había pasado todo y que no importaba que ya tendría tiempo de conocer gente nueva y me mando para la cama.

Eso me hizo sentir aun peor, yo sabia que realmente lo que había pasado es que el se había molestado porque ella no le atendía el teléfono, ni lo quería ver, así comprendí que en el centro comercial le dijera que comprendía que ya había tomado una decisión.

No podía dejar la cosa así, tenia que arreglarlo pero no tenia ni la menor idea de como hacerlo, necesitaba hablar con el para hacerle ver que la culpa de todo la tenia yo, pero ni siquiera sabia donde vivía, su numero de teléfono ni nada sobre el, así que hice lo que cualquiera en mi situación.

A la mañana siguiente me levante me arregle y me fui a casa de mi tía , cuando llegue estaba viendo el sorteo de la lotería de Navidad y le tuve que suplicar para que me ayudara a resolver el entuerto. Después de mucho llorarle accedió a llevarme a su trabajo para que pudiera hablar con él, pero me dijo que teníamos que esperar a medio día cuando saliera para poder localizarlo, ya que era policía y durante la mañana probablemente estaría de patrulla y nos sería casi imposible localizarlo.

Así lo hicimos, a la una y media partimos para Málaga a la comisaria central que era donde el trabajaba, estuvimos esperando a que llegara en la puerta de detrás por donde entraban al parking de comisaria y lo vimos entrar. Cuando nos vio allí paradas se quedo un poco perplejo, paró y preguntó que si había pasado algo, yo me quede muda. Mi tía atino a decirle que habíamos ido a hablar con el, que si tenia un momento, el anonadado nos dijo que si, que esperáramos un poco que iba a aparcar el coche, a cambiarse de ropa y que saldría por la puerta principal, que lo esperáramos allí.

A mi me temblaban las piernas realmente no sabia que decirle y cuando lo tuve delante me puse tan nerviosa que me dio por llorar, el pobre se llevo un buen susto, pensó que a mi madre le había pasado algo, hasta que conseguí tranquilizarme y explicarle porque estaba allí. Cuando termine de hablar le pedí perdón y le pedí que por favor no pagara con mi madre mis culpas, que ella había hecho lo que había hecho por protegerme a mi para que no sufriera. El se quedo un momento mirándome fijamente y me dijo que precisamente por eso se había enamorado de mi madre, que era cierto que el la quería con locura pero que no sabía si sería demasiado tarde para solucionar las cosas. Yo le pedí que por favor fuera a hablar con ella, que estaba muy mal desde que se pelearon y que nunca podría perdonarme que mi madre no fuera feliz por mi culpa, el me prometió que se lo pensaría y se fue.

Mi tía y yo emprendimos el camino de regreso a casa y a mediación me dijo que no me preocupara, que aunque no se solucionara la cosa ella estaba muy orgullosa de mi porque había hecho lo correcto, no es que me aliviara mucho pero me hizo sentir mejor que lo dijera.

El día siguiente me lo pase en la ventana esperando por si lo veía aparecer, pero toda la espera fue en balde, parecía que mi confesión no le hubiera hecho recapacitar ni perdonarme.

Por la noche mi madre estaba haciendo los preparativos de última hora para el día siguiente que era Nochebuena y venían todos a cenar a casa. Entré en la cocina y vi que otra vez lloraba, esta vez me dijo que había estado picando cebolla, yo le dije que sabia que era mentira y le pedí perdón por haber sido tan egoísta, ella solo me dijo que no me preocupara que las cosas pasan por que tienen que pasar y que por muchas vueltas que se le den lo que tenga que pasar pasara. Me dio un beso y me pidió que me fuera a la cama .



lunes, 1 de marzo de 2010

UNA VIDA DIFERENTE 3.- Presentaciones


Fue pasando el tiempo y llegó la navidad y por fin pudimos cumplir uno de los sueños que habíamos tenido siempre, poner un árbol de navidad gigante como los que se ven en las películas. A finales de noviembre mama nos llevo a unos grandes almacenes y compramos el árbol y todos los adornos que íbamos a necesitar para adornarlo, además compramos guirnaldas de luces, unos ciervos para poner en el jardín, los calcetines para colgar en la chimenea e infinidad de tonterías mas que realmente no sabíamos donde íbamos a colocar, lo cierto es que en aquel entonces yo no comprendía como habíamos pasado de no tener nada de dinero, o como se dice en mi tierra estar mas secos que la mohama, a poder hacer ese derroche de dinero en compras innecesarias. Cuando salimos de allí mama paro en una tienda pequeñita que había en el centro y compró un nacimiento completo con figuritas que se movían, molinos que giraban e incluso animales que parecía que realmente estaban labrando la tierra, yo pensaba que era para poner en casa pero cuando llegamos al barrio mama paró en casa de la abuela y nos hizo ayudarle a descargar las cosas allí. Cuando llegamos a casa nos explico que su abuela siempre había tenido el sueño de poder tener una casa grande en la que poder montar un Belén de grandes dimensiones y que por desgracia murió con ese deseo, así que la abuela siempre decía que si algún día tenía una casa grande lo montaría en honor a ella. Mi curiosidad ya no podía más así que le pregunté a mama como era posible que ahora pudiéramos permitirnos esos caprichos y antes no.

Ella me contó, no sin antes hacerme prometer que no diría nada de lo que contara, que unos meses atrás nos había tocado un boleto de el Gordo de la Primitiva y que aparte de las casas que compramos para nosotros compraron también unos pisos mas en la ciudad que ahora tenían alquilados y que de ese dinero es de donde estábamos sacando para poder pagar todos esos caprichosos, entonces curiosa de mi volví a cuestionarla.

-Entonces si no te hace falta ¿por qué sigues trabajando?-

A lo que ella me contestó:

-Porque si no lo hiciera os estaría dando un mal ejemplo, las cosas no suelen caer como llovidas del cielo y en la vida hay que luchar y sufrir para llegar a ser alguien, yo no quiero que ni tu ni tu hermano crezcáis pensando que todo el monte es orégano, además ni yo ni ninguno de la familia queremos que se sepa que tenemos ese dinero, mas que nada por miedo a que alguien intente dañarnos. Hoy en día hay que tener mucho cuidado con lo que se dice o hace delante de desconocidos, no te puedes fiar ni de tu sombra.

Al terminar de decir esto me volvió ha hacer prometer que no contaría nada incluso a mis amigos y hasta el día de hoy así lo he hecho.

Cuando llegó el 1 de Diciembre nos dispusimos a adornar, aquello fue un espectáculo, tardamos toda la mañana en decorar el interior de la casa y el árbol, y por la tarde mama intentó sin éxito colocar las luces de fuera de la casa, el caso es que ponerlas las puso con la ayuda de mi tío que le gritaba desde abajo.

-¡¡¡Niña no, mas a la derecha a la derechaaaa!!!! ¿Se te ha olvidado donde tienes la derecha? Me cago en la mar ¿yo pa que me meteré en estos fregaos?

Desde dentro la abuela, mi hermano y yo nos partíamos de la risa, a la que le hacía menos gracia era a mi madre que le contestaba.

-Aquí te querría ver yo a ti a ver lo que hacías.

Al final consiguieron colocarlas medianamente bien, el problema era que no conseguían dar con la forma para que encendieran, tanto trabajo para nada, cada vez nos reíamos mas de ver que se gritaban el uno al otro diciendo tonterías el uno --quita eso ya--- y la otra --¿y por qué lo voy a quitar? El caso es que estaban los dos envenenados con las dichosas luces. Fue como ver un combate de boxeo en el que en un extremo estaban las luces de navidad y en el otro mi madre y mi tío, y claro está, ganaron las luces por k.o técnico. Al final decidieron desistir y hacerse a la idea de que la decoración era solo eso decoración sin luces.

Ese viernes mi madre me comento que su amigo se había ofrecido a echarle un ojo a las luces y me preguntó que si me importaría que lo hiciera antes de que salieran a cenar, en un primer instante me quede dubitativa, pero al cabo de unos segundos le contesté que si a ella no le importaba, por mi parte no había ningún problema.

Todo el día estuve dándole vueltas al tema, pensando como sería, según los gustos de mi madre tendría que ser un hombre alto, fuerte y de seguro moreno. Al llegar la noche mama nos puso la cena a mi hermano y a mi, aquella noche quedamos en que mi tía se vendría con nosotros para ver películas pero mi abuela llegó también a casa con la escusa de que se había quedado sin café, pero lo cierto es que también al igual que yo quería ver al misterioso amigo de mi madre.

A eso de las nueve cuando estábamos terminando de cenar tocaron al porterillo, mi madre fue a abrir y todos corrimos a la ventana de la cocina para poder cotillear.

Cuando entraron nos pillaron vigilando, todos intentamos disimular pero ya era tarde. Mama y el se miraron y se echaron a reír, lo primero que hizo mama fue presentárnoslo.

A él se le notaba que estaba nervioso, quizás porque pensaba que necesitaba nuestra aprobación, lo cierto es que a todos les cayó bien pero a mi...supongo que en aquel entonces quería a mi madre solo para mi .

Cuando salieron para ver las luces la tita nos preguntó a la abuela y a mi que nos había parecido, la abuela comentó que le había parecido un muchacho educado y tranquilo todo lo contrario que mi padre, yo simplemente me limité a decir que no me lo esperaba así.

En mi interior sabía que no estaba bien que me pusiera en ese plan pero quizás me sentía algo desplazada, había que comprenderme era una niña, supongo que lo haría para llamar la atención.

Al cabo de una media hora mama nos llamó para que saliéramos todos, yo cogí a mi hermano y lo saque corriendo pensando que las luces ya iban a estar encendidas pero vaya chasco todo estaba igual, mi hermano empezó a llorar al ver las luces apagadas, mama lo cogió en brazos y le pregunto que que le pasaba, el le dijo que si no había luces ni Papa Noel ni los Reyes Magos encontrarían la casa porque estábamos muy lejos de la ciudad. Todos nos echamos a reír y el se disgusto mucho, entonces el ya oficial amigo de mi madre lo cogió y le dijo:

-¿Tu quieres que Santa y los Reyes te encuentren?

Mi hermano se limitó a hacer un puchero y asentir con la cabeza.

-Ven conmigo y dale a este interruptor a ver que pasa.-le dijo él.

Cuando mi hermano le dio al interruptor todo el tejado, el arco de la puerta, las ventanas y los ciervos se encendieron a la vez, estaba precioso, recordé una película que veía cuando era pequeña una y otra vez que se llamaba «Una Navidad de Locos» y lo cierto es que mi casa no tenía nada que envidiarle a la de la peli, solo faltaba el muñeco de nieve .

Mi hermano no cabía en si de felicidad y se veía que el amigo de mama se sentía bien por haberlo hecho feliz. Después de admirar un buen rato la casa mama nos mando para dentro ya que hacía bastante frío y decía que nos íbamos a acatarrar, aun así cuando entramos en casa seguíamos mirando por las ventanas para ver si podíamos alcanzar a ver las luces.

Ya eran casi las once de la noche y mama le preguntó a su amigo si quería cenar allí en casa, a lo que el respondió que solo con la condición de que pidieran una pizza o algo por el estilo y lo dejaran de invitar a el por las molestias .

Hacía mucho tiempo que mi abuela no cenaba en mi casa pero claro aquel día quería ver que pasaba con la visita .

Pidieron la cena a la pizzería del pueblo que era lo mas rápido, a mi hermano y a mi nos mandaron a la cama y ellos se quedaron cenando, yo no me dormí hasta bien entrada la noche y a esas alturas todavía escuchaba a los cuatro de dar risotadas y contar «batallitas».

Al día siguiente mama me pregunto que que me había parecido su amigo y yo le dije que no estaba mal para un ratito, pero que solos estábamos mejor. En el mismo instante que se lo dije me arrepentí ya que mama se puso francamente triste y así estuvo toda la semana, yo me sentía muy mal, pero mi orgullo me hacía guardar silencio. Pensaba que llegaría el sábado saldría y se le pasaría, pero al llegar el sábado por la tarde mama fue a comprar al supermercado y entre la compra trajo un par de pizzas que me pidió que calentara para mi hermano y para mi, yo pensaba que se iba a dar una ducha y se iba a arreglar pero en su lugar se echo en el sofá y se quedó dormida.

Al cabo de un rato fui y la llame para que le diera tiempo a arreglarse, pero ella me dijo que esa noche no iba a salir, que se encontraba mal y se iba a acostar, era la primera vez desde que vivíamos allí que mi madre se acostaba antes de las doce y media de la noche, de echo no eran ni las diez cuando nos dio las buenas noches y se retiro a su dormitorio.

Aquella noche lo pase muy mal, cuando mi hermano ceno se acostó, yo me quede sola en el salón y tuve tiempo para pensar. Por un lado sabía que mi madre estaba mal porque yo le di a entender que no iba a aceptar a esa persona, pero por otro lado pensaba que se le pasaría en un par de semanas así que decidí esperar a ver que pasaba .

Llego el día veinte de diciembre y mama seguía igual, ya no salia y no tenia ganas de nada, nos hizo levantar temprano para ir a comprar las cosas para la cena de Nochebuena. Bajamos a Málaga para comprar los mariscos, las carnes y los regalos para la familia, así que para poder hacer todas las compras en un mismo sitio fuimos al centro comercial. Cuando nos dirigíamos a la caja para pagar el destino quiso que nos cruzáramos con su amigo, tan solo de verlo se le cambió la cara. El le recriminó que no le cogiera el teléfono ni le devolviera las llamadas y mi madre se excuso diciendo que había estado muy liada con las compras y los preparativos navideños. El hizo el amago de querer invitarnos a comer pero mi madre declinó su invitación sutilmente diciendo que no podía entretenerse ya que si no se echarían a perder las compras que llevábamos, entonces el se molesto y le dijo que cuando quisiera lo llamara que no iba a presionarla mas, que ya se daba cuenta de que había tomado una decisión.

Cuando llegamos al coche mama subió a mi hermano, me pidió que yo también me acomodara en el coche y se quedo fuera guardando las bolsas de la compra en el maletero, yo abrí el parasol para mirarme en el espejo y entonces fue cuando me di cuenta que mi madre estaba llorando a lagrima viva, no quise decirle nada e hice como si no la hubiera visto. Cuando se subió al coche le pregunte el por que de su llanto y ella disimulando me dijo que seria del humo de los coches que le picaban los ojos, pero lo cierto es que salimos del garaje y sus ojos seguían llorando.

Como me sentía mal y ya no podía aguantar mas llamé a mi tía y le conté todo lo que había pasado para que me consolara, pero cual fue mi sorpresa cuando en lugar de eso se enfado conmigo y me dijo que por la tarde vendría a recogerme para charlar un rato .