Aqui os dejo el último capitulo de la primera historia publicada en nuestro blog. Esperamos que os haya gustado, y que os gusten las que vienen en el futuro. Un beso a todos nuestros lectores.
Al día siguiente me levante y para resarcirla un poco le estuve ayudando en la cocina, por la tarde noche comenzaron a llegar los invitados y a eso de las nueve ya estábamos cenando todos juntos. Durante la cena estuvieron contando chistes, anécdotas y lo típico que se suele contar cuando se reúnen las familias, mi madre sonreía pero al mirarla a los ojos me daba cuenta de que era solo de cara a la gente que por dentro tenia una pena con la que no podía mas. Una vez hubimos terminado de cenar, todos ayudamos a recoger la mesa y colocar los turrones, mantecados, chocolatinas, frutos secos y demás porquerías que habíamos comprado, acompañados de licores,whisky, Ron y por supuesto varias botellas de sidra y champan para realizar el brindis.
En ese momento sonó el timbre de la puerta y mi madre me pidió que fuera a abrir y me dijo que serían los vecinos que venían a tomarse una copa y a brindar con nosotros. Yo me apresuré a abrir y al hacerlo me quede completamente paralizada, era él que venia a hablar con mi madre, me quede tan atontada que no atinaba ni ha hablar, él se echo a reír y me pidió que por favor le dijera a mi madre que saliera pero que no le dijera que era él que quería darle una sorpresa.
Yo entré en casa y le dije a mi madre que era uno de los vecinos que venia a protestar porque estábamos haciendo mucho ruido, mi madre se dispuso a salir hecha una fiera, recuerdo que pensé: menos mal que realmente no son vecinos peleones si no......no se lo que hubiera pasado.
Nada mas salio mi madre yo corrí a donde estaban sentadas mi abuela y mi tía para avisarlas, mi abuela nos dijo que no espiáramos que era de mala educación, aun así le picó la curiosidad y se pego a la ventana la primera. Durante un instante mi madre se paralizó, como estaba de espaldas no pudimos ver la expresión de su cara, pero pasado unos segundos él le dijo algo y ella echo a correr y se abrazaron, estuvieron un rato hablando fuera hasta que me tía se acercó a la puerta y les dijo:
--¿Que, entráis y brindamos o brindamos sin vosotros? Porque yo tengo ahí a mi amigo Martín esperándome que ha venido con su colega Barceló.
Al principio el estuvo reacio de hacerlo supongo que le daría apuro pasar con toda la familia, así que viendo que declinaba la invitación salí y le pedí que pasara con nosotros , al final conseguimos convencerlo, cuando entró prácticamente arrastrado por mi tía, mi madre me paro en la puerta me abrazó y me dijo al oído:
-Gracias mi vida , te quiero.
Ya no estaba triste, otra vez sonreía, eso me hizo sentir la mas feliz del mundo, a su vez me hizo comprender que mi madre nos quería a mi hermano y a mi tanto como para dejar de lado su propia felicidad por nosotros.
A partir de ahí ese hombre que no podía ni ver al principio, empezó a frecuentar mas mi casa, empezamos a salir en familia, a hacer cosas juntos.... Hasta que un día mi madre y el nos sentaron a mi hermano y a mi en el sofá y nos contaron que habían decidido ser una familia de verdad contrayendo matrimonio, siempre y cuando nosotros le diéramos nuestra aprobación yo no pude evitar empezar a llorar y él me dijo directamente:
-Si no estas preparada para el cambio no hay problema, podemos esperar.
Entonces me abracé a él y a mi madre y les pedí perdón por haber sido tan egoísta, y les hice saber que si lloraba era de felicidad, ya que me había dado cuenta de cuanto se querían y a su vez nos querían y protegían a nosotros .
El día de la boda mi madre estaba guapísima había escogido un vestido entallado muy simple, liso en color crudo, tan solo llevaba en la cintura un pequeño detalle de pedrería imitando la forma de una rosa abierta, llevaba el pelo rizado en un semi recogido adornado con unos brillantes pequeñitos con forma también de flor y el velo que le colgaba hasta la cintura.
Cuando la vi pensé que tenía la madre mas guapa del mundo y que tenia suerte por tenerla, ya había comprendido que pasara lo que pasara mi madre siempre estaría ahí para cuando la necesitáramos, ademas ahora también lo teníamos a él para protegernos, cuidarnos y mimarnos.
Ya han pasado los años tanto mi hermano como yo tenemos ya nuestras propias familias y cada día doy gracias a Dios y a mi tía por haberme abierto los ojos aquel día, dándonos así la oportunidad de haber podido crecer al lado de mi madre y de el que hoy en día estoy orgullosa de llamar mi padre, siempre recordaré el día que me llevo del brazo al altar y antes de llegar me susurro al oído con lagrimas en los ojos :
-Estoy muy orgulloso de ver en la mujer que te has convertido, te quiero vida mía.
Yo se que si hoy en día somos las personas que somos mi hermano y yo a sido gracias a la educación y el cariño que nos han dado siempre mis padres .
Así que lo que quiero que sepáis al leer este relato es que como ya sabéis que dice el refrán, madre no hay mas que una, eso es una gran verdad, pero también puedo decir en mi caso que padre no hay mas que uno y el mio es ese hombre que no podía ni ver cuando conocí y que con los años a llegado a ser tan importante en mi vida como mi propia madre.
Fin
No hay comentarios:
Publicar un comentario